14.3.06

Juicios de Valor o cómo se valora un cómic

Estamos acostumbrados a opinar de todo sin ton ni son. Apenas tenemos información de una cosa cuando nos vemos con la potestad de opinar y sentar cátedra. ¡Qué malo es nuestro ego! Esto a fin de cuentas, es un defecto inherente de la especie humana y que no tiene visos de extinción. Pero lo que sí realmente son cosas muy molestas de ver y oír son los juicios de valor porque sí. Me explico…

Cuando se hace un artículo de opinión o reseña sobre un determinado cómic, por lo general, se dice que gusta o no gusta un cómic porque sí, que es muy bueno, sin aclararnos por qué, no se argumenta en absoluto, simplemente el rapsoda de turno dice que es muy bueno o fantástico y a santas pascuas. ¡No nos damos cuenta, señores, que estamos infravalorando nuestra verdadera opinión! ¡Que con esta forma de actuar damos pábulo a las otras artes para que nos juzguen como unos piltrafillas! Después queremos que nos tomen en serio, ¡ay!

Cuando uno argumenta, se puede equivocar o no, incluso puede dar pie a discusión o incluso cambiar la opinión del que lo escucha o lee. Sin embargo, cuando decimos que esto es bueno, nos referimos a un juicio de valor absoluto, en donde no hay cabida a la discusión. Pero el desaguisado absoluto es cuando responden al juicio de valor de bueno, con el otro juicio de valor antinómico: que es malo. ¡Madre del amor hermoso! Se juntan el hambre con las ganas de comer. Bueno, malo, bueno, malo. Una situación realmente divertida.

Otro tema son las puntuaciones. ¿Hasta qué punto es coherente darle una puntuación a una obra? Hasta cierto punto puede ser comprensible, ya que nos gusta a todos siempre dar calificaciones a las cosas: nos encanta. También las puntuaciones nos pueden servir de referencia rápida a la hora de elegir qué leemos o compramos, pero ¿es justo puntuar una obra artística como si fuera una competición? Señores, estamos hablando de obras artísticas, ¿quién se atreve a puntuar un soneto de Quevedo o un cuadro de Velázquez? Es absurdo. Pues nada, en el cómic, calificación, como si fuera un campeonato de gimnasia.

Señores, seamos consecuentes con nuestros actos y pensemos realmente lo que estamos haciendo.

7 Comments:

Anonymous Ternin said...

te doy la razón, aunque sólo discrepo en un punto: Se puede decir que no te gusta una cosa porque simplemtne ha sido así: por que el dibujo no va contigo, porque la historia te aburre. Supongo que no hará falta ser un chef para decir que una comida no te sabe bien.

miércoles, marzo 15, 2006 10:15:00 a. m.  
Blogger Yorkshire said...

Estoy de acuerdo contigo, por supuesto. Cada uno tiene la última palabra para leer lo que quiera. El objetivo de este artículo es que cada uno sea realmente consecuente de por qué lee un cómic determinado: se puede leer porque te guste un personaje, fidelidad a un autor, etc. Pero también un tirón de orejas a aquellas columnas de opinión que no argumentan por qué les gustan o no les gustan las cosas. Y sobre todo: estoy en total desacuerdo en la puntuación de las obras... vale que a veces es un juego, y que nos sirve para simplificar la decisión de la lectura de un cómic, pero en el fondo es una estupidez, ya que se trata de una obra artística

miércoles, marzo 15, 2006 3:32:00 p. m.  
Blogger Alvaro said...

A ver, esto como es todo. Creo que es incorrecto decir que cuando se opina que un tebeo es bueno estás haciendo un juicio absoluto. Por definición, una opinión e sun juicio relativo y subjetivo. Puede ser absoluto si es para uno mismo, pero relativo en el momento que lo lee una segunda persona.
Evidentemente, las críticas, reseñas y demás son lo que son. No son cánones de los que es bueno y lo que es malo, sino guías de lectura que podemos usar o no. COnsejos, vamos. Mi idea cuando yo digo que un tebeo es bueno o malo en La Cárcel es que el lector reflexione: "cuando he leído cosas que ha recomendado Álvaro me han gustado, voy a probar", pero que tenga su porpio criterio posteriormente, que le permita decir "uuuuyy, Álvaro ha puesto bien este tebeo de XXXX y lo que yo he leído suyo por su reocmendación no me ha gustado, ergo no lo voy a comprar". EN cualquiera de los dos casos, el consejo es útil, pero siempre tras el criterio propoi. Ahora, la gente que me escribe diciendo "compro todo lo que recomiendas" me da pánico, te lo juro. Me los imagino cantando el Hare Pons, Pons Krishna y siguiéndome por la calle y me da un repelús que no veas.
Y las puntuaciones son un juego hombre, pero te corrijo un error de concepto: claro que no se puede poner nota a obra artística, lo que se pone es nota al placer que hemos obtenido con su disfrute. Mis puntuaciones tienen un dobke objetivo: relativizar las obras (que tendemos a la dualidad obra maestra/ mierda con demasiada facilidad) y evaluar mi gusto personal, pero nada más. Pensar que de ahí se saca un canon ed calidad es un error brutal. Esos cánones se generan con el consenso del tiempo y sólo denro de 100 años sabremos si Jimmy Corrigan es realmente una obra maestra del tebeo.

miércoles, marzo 15, 2006 7:57:00 p. m.  
Blogger Yorkshire said...

Álvaro, en definitiva, es una manera de información subjetiva, ¿no? Pero sigue siendo información: algo que se proyecta con el fin de comunicar, ya sea tus gustos muy razonablemente argumentados o ya sea tus ideas. Finalmente todos tenemos una finalidad, y es que nos oigan. Debes de tener presente que eres una persona con mucho poder de comunicación -¡Dios, estamos hablando del mejor weblog del 2005 de comics!-. Tienes el poder (y te lo has ganado por tu esfuerzo y dedicación)de INFLUENCIAR a muchísima gente. Por supuesto que tus puntuaciones son subjetivas y orientativas, pero en el fondo SON notas de valor... y yo creo, sinceramente, que a una obra artística no se le debe poner puntuación. Se debe explicar por qué se debe de leer o no leer un cómic, analizarlo, explicar tus sentimientos con esa obra, pero... ¿ponerles número o estrellas o asteriscos? No, creo que no, en mi humilde opinión.

jueves, marzo 16, 2006 12:54:00 a. m.  
Blogger Jorge Duarte said...

Como dice Alvaro, hay que saber tomarselo todo como lo que es, un juego y nada más. Que vale, que es una barbaridad puntuar el arte, que es una desfachatez tratar de convertir en cuantitativo lo que por naturaleza es cualitativo, sí eso nos autorizara despues a mezclar las churras con las merinas, pero es algo que se ha hecho de siempre -y no solo con el comic- y tampoco ha tenido repercusiones desastrosas ni tan siquiera realmente destacables.

Insisto, no es más que un juego, como en el fondo lo es el arte mismo.

lunes, marzo 20, 2006 10:31:00 a. m.  
Blogger Alvaro said...

Repito Yorkshire: la puntuación no es a la obra, sino al placer que yo he sacado con su lectura. Son dos cosas distintas... ;)

miércoles, marzo 22, 2006 9:55:00 p. m.  
Blogger Yorkshire said...

Entendido, Álvaro... ¡ay!

miércoles, marzo 22, 2006 10:28:00 p. m.  

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